Nuestra búsqueda genuina nos hace el motivo de su búsqueda

Marcos 5:25-32 “… Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto… Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote… Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?… Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto…”

“…Con frecuencia nos esforzamos por unirnos al grupo de espectadores que busca rodear a Dios con el único fin de ser parte vistosa del acontecimiento, pero la verdad es que ese tipo de cercanía sin fe nos hace mucho daño…El “apretujar” a Dios hace de nosotros solamente uno más de los que buscan figurar; mas el tocarle secretamente y con fe, hace de nosotros el objetivo de Su búsqueda…”

Frank Gómez
Comunidad Internacional de Adoradores
Estableciendo Adoracion en las Naciones

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