¡No caiga en la trampa! Aprenda a proteger su dinero y sus datos personales en Internet

¡No caiga en la trampa! Aprenda a proteger su dinero y sus datos personales en Internet

Hoy en día, la tecnología nos permite realizar muchas actividades sin salir de casa: pagar recibos, consultar nuestras cuentas bancarias, comunicarnos con familiares, realizar compras y hasta solicitar citas médicas.

Sin embargo, estas facilidades también han abierto nuevas oportunidades para personas inescrupulosas que buscan aprovecharse de nuestra confianza, nuestros descuidos o nuestro desconocimiento de la tecnología.

Los delincuentes ya no necesitan entrar a nuestra casa para intentar robarnos. En ocasiones, les basta con una llamada telefónica, un mensaje de WhatsApp o un enlace engañoso para conseguir acceso a nuestro dinero o información personal.

Los adultos mayores y las personas que utilizan poco la tecnología pueden encontrarse con situaciones difíciles de identificar. Pero es importante comprender algo: cualquier persona, independientemente de su edad o experiencia, puede ser víctima de una estafa.

La buena noticia es que podemos aprender a reconocer estas amenazas y protegernos con algunas medidas sencillas.

1. Sus contraseñas son privadas: ¡no las comparta con nadie!

Imagine que una persona desconocida llega a su casa y le solicita las llaves de la puerta principal, asegurándole que trabaja para una empresa de seguridad. ¿Se las entregaría?

Probablemente no.

Con nuestras contraseñas sucede exactamente lo mismo. Son las llaves digitales que protegen nuestras cuentas bancarias, correos electrónicos y otros servicios personales.

Nunca comparta sus contraseñas con nadie, aunque esa persona diga ser:

  • Un funcionario del banco.
  • Un empleado de una institución pública.
  • Un técnico de soporte de computadoras.
  • Un familiar que escribe desde un número desconocido.
  • Un representante de una empresa que necesita verificar su identidad.

Recuerde: ningún funcionario legítimo del banco necesita conocer su contraseña para ayudarle.

También es recomendable utilizar contraseñas diferentes para cada servicio importante. Una contraseña larga, única y difícil de adivinar ofrece mayor protección que utilizar nombres, cumpleaños o números consecutivos.

2. ¿Qué son los tokens y códigos de seguridad? ¿Por qué nunca debe compartirlos?

Muchas instituciones financieras utilizan mecanismos adicionales para confirmar que realmente somos nosotros quienes intentamos ingresar a una cuenta o realizar una transferencia.

Estos mecanismos pueden incluir códigos enviados por mensajes de texto, aplicaciones de autenticación, tokens digitales o dispositivos electrónicos.

Por ejemplo, podría recibir un mensaje como este:

Ejemplo de mensaje de seguridad

Su código de verificación es: 482913.

No comparta este código con nadie.

Ejemplo ficticio con fines educativos.

Poco después, recibe una llamada:

“Buenos días, le llamamos del banco. Estamos detectando movimientos sospechosos en su cuenta. Para proteger su dinero, necesitamos que nos indique el código que acaba de recibir.”

¡Cuidado! Esta es una técnica frecuente de estafa.

El delincuente podría estar intentando ingresar a su cuenta y necesita ese código para completar el acceso.

Regla de oro: un código de seguridad que usted recibe es exclusivamente para usted. Nunca debe dictarlo, reenviarlo ni compartir capturas de pantalla donde aparezca.

Tampoco apruebe notificaciones de ingreso o transferencias que usted no haya iniciado.

3. No confíe en todas las llamadas telefónicas

Una de las técnicas utilizadas por los estafadores consiste en hacerse pasar por funcionarios bancarios, empleados de instituciones públicas o representantes de empresas reconocidas.

Incluso pueden conocer su nombre completo, número de identificación o algunos detalles personales, lo que hace que la llamada parezca legítima.

En ocasiones, utilizan expresiones como:

  • “Su cuenta será bloqueada en los próximos minutos”.
  • “Detectamos una transferencia sospechosa”.
  • “Necesitamos actualizar sus datos urgentemente”.
  • “Tiene un dinero pendiente de recibir”.
  • “Debe instalar una aplicación para que podamos ayudarle”.

El objetivo suele ser provocar miedo, preocupación o entusiasmo para que usted actúe rápidamente sin pensar.

¿Qué debe hacer?

Cuelgue la llamada y comuníquese directamente con su banco utilizando el número oficial que aparece en su tarjeta, en la aplicación bancaria o en su sitio web, buscado por usted mismo.

No devuelva la llamada al número que le proporcionó el desconocido. Tampoco confíe únicamente en el número que aparece en la pantalla: los delincuentes pueden falsificar la identificación de llamadas.

4. Aprenda a reconocer páginas web falsas

Los delincuentes pueden crear páginas de Internet que se parecen muchísimo a los sitios oficiales de bancos, instituciones públicas o comercios.

Utilizan los mismos colores, logotipos e incluso fotografías para confundir a las personas.

Ejemplo ilustrativo: dos direcciones que parecen similares

Dirección de ejemplo legítima:

https://www.banco-ejemplo.com Supongamos que esta es la dirección oficial, confirmada previamente con el banco.

Dirección de ejemplo sospechosa:

https://banco-ejemplo.seguridad-clientes.com Aunque contiene el nombre del banco, pertenece a otro dominio.

Ambas direcciones son ficticias y se muestran únicamente para explicar cómo funcionan los engaños.

Para protegerse, tome estas precauciones:

  1. Escriba usted mismo la dirección oficial del banco en el navegador o utilice su aplicación oficial.
  2. Revise cuidadosamente el nombre del sitio web y desconfíe de letras cambiadas, palabras adicionales o direcciones extrañas.
  3. No ingrese sus credenciales desde enlaces recibidos por mensajes.
  4. Si tiene dudas, consulte directamente con la institución antes de continuar.

Un detalle importante: que una página tenga un candado o comience con https:// significa que la conexión está cifrada, pero no garantiza que la página sea legítima. Los sitios fraudulentos también pueden utilizar HTTPS.

5. Cuidado con los enlaces que recibe por WhatsApp, SMS o correo electrónico

"BofA Payment Service" Text: Scam — How to Be Sure

WhatsApp, los mensajes de texto y los correos electrónicos son herramientas muy utilizadas por los delincuentes para distribuir enlaces fraudulentos.

Esta técnica se conoce como phishing, y consiste en engañar a las personas para que entreguen información confidencial o ingresen a páginas falsas.

Algunos ejemplos de mensajes sospechosos son:

  • “Tiene un paquete pendiente. Actualice su dirección para recibirlo”.
  • “Su cuenta bancaria ha sido suspendida. Ingrese aquí”.
  • “Ha ganado un premio. Complete sus datos para reclamarlo”.
  • “Debe pagar una multa pendiente para evitar sanciones”.
  • “Hola, soy su hijo. Cambié de número y necesito que me haga una transferencia urgente”.

Estos mensajes pueden parecer auténticos, especialmente cuando incluyen nombres de empresas conocidas o fotografías de familiares.

Antes de tocar un enlace, pregúntese:

¿Estaba esperando este mensaje? ¿Conozco realmente al remitente? ¿Me están presionando para actuar inmediatamente? ¿Me solicitan información bancaria o personal?

Si algo le genera dudas, no abra el enlace. Contacte a la empresa o persona por un medio que usted ya conozca.

6. Proteja sus datos personales y documentos

Nuestra información personal también tiene valor para los delincuentes.

El número de cédula, fecha de nacimiento, dirección, teléfono, fotografías de documentos y datos bancarios pueden utilizarse para intentar suplantar nuestra identidad.

Por eso, evite enviar fotografías de su cédula, tarjetas bancarias o documentos personales a desconocidos.

Tenga especial cuidado con las solicitudes que llegan mediante redes sociales, WhatsApp o llamadas telefónicas.

Cuando una institución legítima requiera documentación, confirme primero que la solicitud es auténtica y utilice únicamente sus canales oficiales y seguros.

También es importante evitar publicar demasiada información personal en redes sociales, como fotografías de documentos, datos de contacto privados o detalles de sus cuentas financieras.

7. Nunca permita que un desconocido controle su teléfono o computadora

Algunos estafadores se hacen pasar por técnicos de soporte y solicitan instalar aplicaciones para revisar un supuesto problema.

Estas herramientas pueden permitirles ver la pantalla, controlar el dispositivo o acceder a información confidencial.

Imagine que alguien le dice:

“Para solucionar el bloqueo de su cuenta, necesito que instale esta aplicación y me permita conectarme a su teléfono”.

Si usted acepta, podría estar entregando el control de su dispositivo a un delincuente.

Nunca instale aplicaciones de acceso remoto siguiendo instrucciones de personas que lo contactaron inesperadamente.

Si necesita ayuda técnica, busque a alguien de confianza o contacte directamente al soporte oficial de la empresa.

8. Active medidas adicionales de seguridad

No es necesario ser experto en tecnología para mejorar considerablemente la protección de sus cuentas.

Algunas medidas recomendables son mantener actualizado el teléfono y sus aplicaciones, utilizar un bloqueo de pantalla con PIN o biometría, activar la verificación en dos pasos y configurar alertas de movimientos bancarios.

También conviene instalar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales y evitar realizar operaciones financieras desde dispositivos ajenos o redes Wi-Fi públicas que no sean de confianza.

Cuando sea posible, prefiera aplicaciones de autenticación o llaves de seguridad en lugar de depender exclusivamente de códigos por SMS.

Si alguna configuración le resulta complicada, pida ayuda a una persona de confianza, sin entregarle sus contraseñas.

9. ¿Qué hacer si sospecha que fue víctima de una estafa?

Lo más importante es actuar rápidamente. Incluso si ya compartió información, todavía puede tomar medidas para reducir los daños.

Pasos inmediatos de protección:

  1. Comuníquese de inmediato con su banco por un canal oficial y solicite bloquear los accesos, tarjetas o transacciones que puedan estar comprometidos.
  2. Cambie sus contraseñas desde un dispositivo seguro, comenzando por su correo electrónico y banca digital.
  3. Informe al banco si compartió códigos de seguridad, instaló aplicaciones desconocidas o permitió acceso remoto.
  4. Revise los movimientos de sus cuentas y reporte cualquier operación que no reconozca.
  5. Conserve mensajes, números telefónicos, comprobantes y capturas como evidencia, sin volver a interactuar con el estafador.
  6. Presente la denuncia ante las autoridades correspondientes u Organismos de Investigación Judicial.

No sienta vergüenza de pedir ayuda. Los delincuentes utilizan técnicas de manipulación cada vez más elaboradas y cualquier persona puede ser engañada.

Actuar con rapidez puede ser fundamental para proteger su dinero y evitar nuevas consecuencias.

10. La familia también tiene una responsabilidad: acompañar y enseñar

La seguridad digital no debería ser una responsabilidad individual.

Los hijos, nietos, familiares y personas con mayores conocimientos tecnológicos pueden desempeñar un papel importante ayudando a quienes tienen dificultades para reconocer los riesgos de Internet.

En lugar de criticar a una persona por no comprender una aplicación o haber abierto un mensaje sospechoso, debemos explicarle con paciencia, respeto y ejemplos sencillos.

Una buena práctica familiar consiste en establecer un acuerdo: antes de realizar una transferencia inesperada, compartir información bancaria o responder a una solicitud urgente de dinero, consultar primero con una persona de confianza.

También es recomendable enseñar a los adultos mayores cómo identificar las aplicaciones oficiales de sus bancos, guardar los números telefónicos de atención y reconocer las señales de una posible estafa.

El objetivo no es generar miedo a la tecnología, sino promover su uso con seguridad, confianza e independencia.

Cinco reglas de oro que todos debemos recordar

1. Nunca comparta sus contraseñas ni códigos de seguridad.

2. No abra enlaces sospechosos recibidos por mensajes.

3. Desconfíe de llamadas que soliciten información confidencial.

4. Ingrese únicamente a sitios y aplicaciones oficiales verificados.

5. Ante cualquier duda, deténgase y pida orientación.

La mejor protección comienza con la prevención

La tecnología puede ser una gran aliada para mejorar nuestra calidad de vida. Nos permite estar cerca de nuestros seres queridos, administrar nuestras finanzas y acceder a servicios que antes requerían largos desplazamientos.

No debemos tenerle miedo, pero sí aprender a utilizarla con prudencia.

Los delincuentes suelen aprovechar tres cosas: la confianza, el desconocimiento y la urgencia. Por eso, una de las mejores decisiones que podemos tomar es detenernos unos segundos antes de responder una llamada, abrir un enlace o compartir información.

Recuerde: ningún premio, trámite, llamada o supuesta emergencia bancaria justifica entregar sus contraseñas o códigos de seguridad.

Y si tiene familiares adultos mayores, dedique tiempo a conversar con ellos sobre estos riesgos. Una explicación sencilla y oportuna puede ayudar a evitar la pérdida de sus ahorros o el robo de su identidad.

La seguridad digital no depende de cuánto sabemos de computadoras, sino de aprender a reconocer los riesgos y tomar decisiones responsables.

Comparta este artículo con sus padres, abuelos, familiares y amigos. La información y la prevención pueden marcar la diferencia entre una experiencia segura y una estafa.

Kenneth Madriz

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